domingo, 10 de abril de 2011

Y si tenes ganas de no verme hoy, cerrá tus ojos...


Cuando el sol amanece varias distancias de mi frente
Y la mordida de la mañana me fractura el aliento,
Soy un invento mal formulado del delirio de tus manos.

Hoy desearé ser aquel dibujo a mano que me prometiste
Y seguramente repartiré guiños a destajo,
Pero si tu medida de pasión
Erosiona las llagas imputables de mi vivir
Desearé ser el borrador de tu papel en blanco.

Si una de estas mañanas te levantás con la camisa al revés,
Los besos un poco arrugados y las caricias mal archivadas en tus dedos
No me busqués, quizá ya el reloj se habrá adelantado.

Y me quedaré con el amargo y desatinado sabor de odio a las mañanas.
¡Qué desgracia más imprudente!, la que sabe que odio tu escasez de minutos,
Que detesto la falta de tiempo en tu boca.
Y que necesito que me imaginés, imaginándote.

Pero por si acaso, en esas mañanas la locura se vuelve, tu locura,
Y odias al mundo, odias mi mundo, odias nuestro mundo.
Y no queres saber que te pienso.
Y si tenes ganas de no verme hoy,
Entonces
cerrá tus ojos...

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